
Esta poco menos que obra de arte es la visión de Knight Online, un videojuego multiusuario con universo persistente, de las arpías.
Parece mentira lo inocentes que podemos llegar a resultar algunas veces... Al menos, eso he descubierto sobre mí misma la noche de ayer, cuando mis queridas hermanas me han desvelado, no sin recochineo por mi inocencia y sorpresa por mi desconocimiento, que cierto ¿hombre? ¿mujer? ¡quién sabe! (el estado del proceso es una incógnita para todos... posiblemente incluso para su psicólogo), como con tantas otras personas, se ha comportado de forma déspota y despectiva conmigo... Por supuesto, y como toda alimaña penosa y patética que se precie (y más teniendo en cuenta lo rastrera que ha llegado a ser algunas veces esta cosa), nunca de frente, siempre por la espalda.
Pues bien... Bueno es saberlo, pues todo posible sentimiento de simpatía respecto a esta... persona (inspirada básicamente en la lástima) se ha disipado sin dejar rastro, y creo que resultará divertido aportar mi granito de arena para ponerla en su sitio: las alcantarillas (metafóricamente hablando, por supuesto; no tengo nada en contra de las ratas como para castigarlas con tan horrible compañía).